La empresa del agua de Santa Cruz de Tenerife congeló los salarios a sus trabajadores mientras desviaba fondos a una multinacional
La empresa encargada del ciclo del agua en la capital de Tenerife se enfrenta a una demanda masiva de sus trabajadores. Más de 30 empleados han exigido anular la modificación de las condiciones laborales aprobada en 2012, mediante la que se congelaron los salarios y se transformó el plan de pensiones, entre otras medidas. La demanda, presentada ante el Juzgado de lo Social de Santa Cruz de Tenerife y consultada por este periódico, señala que las razones económicas y productivas que alegó la Empresa Mixta de Aguas (Emmasa) en su momento ”jamás existieron”, y sostiene que detrás de esta decisión se oculta el pago indebido de 33 millones de euros a la multinacional Sacyr, autorizado por Coalición Canaria.
UN CONTENIDO DE: Natalia G. Vargas