a4c5540b-6f9c-475a-9043-3f9cf4d5ad62_16-9-aspect-ratio_default_0

La construcción de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales de San Blas ahorrará sanciones de la Unión Europea

La depuradora comarcal del Valle de Güímar es una infraestructura fundamental para la comarca porque debe tratar las aguas residuales que generan casi 60.000 habitantes. Todavía no lo hace y España es sancionada porque aquí se incumple la normativa europea en saneamiento y depuración.

La construcción de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de San Blas y la impulsión asociada hasta la depuradora comarcal del Valle de Güímar es una obra clave para el funcionamiento de esta y adquiere una especial relevancia en el contexto de los procedimientos de infracción que Europa mantiene abiertos contra España por incumplimientos en materia de saneamiento y depuración de aguas residuales urbanas.

La Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias licitará esta obra por casi 10,2 millones de euros, una de las inversiones hidráulicas más relevantes impulsadas en la actualidad por la Dirección General de Aguas en Tenerife. Conducirá hasta la depuradora comarcal situada en Lomo del Caballo (Arafo) las aguas residuales del casco urbano de Candelaria, Punta Larga e Igueste a través de una nueva conducción de impulsión de 2.454 metros de longitud y 400 milímetros de diámetro, salvando un desnivel cercano a los 86 metros.