Los sondeos iniciales del consorcio Energía Geotérmica de Tenerife detectan agua caliente y bolsas de alta presión a tres kilómetros de profundidad, una condición geológica clave para generar electricidad propia, abaratar el recibo de la luz y frenar la dependencia exterior.
Un giro en el subsuelo: el primer sondeo profundo de España da resultados en las medianías chicharreras
A tres mil metros bajo las tierras de Vilaflor hay agua hirviendo y una presión enorme, dos factores que hasta ahora solo pertenecían al campo de las hipótesis geológicas en Canarias. Las perforaciones de la alianza entre el sector público y el privado dentro del proyecto Energía Geotérmica de Tenerife han topado con indicios sólidos que abren, por primera vez en la historia del país, la puerta a producir electricidad aprovechando el calor interior de la tierra. La iniciativa, que cubre la mitad de sus costes gracias a la aportación del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) con el respaldo financiero de los fondos Next Generation de la Unión Europea, acaba de culminar una fase de exploración de cuatro meses que cambia el escenario energético insular.
UN CONTENIDO DE: COPE Canarias