Los lectores escriben para los lectores Los nueve campos de golf de Tenerife, en el foco de la emergencia hídrica
Un lector critica el consumo de agua potable de estas instalaciones, que cifra en 100.000 litros anuales por hoyo para unos 50.000 jugadores al año, y cuestiona que la tasa turística se cobre a los visitantes de un día de los cruceros.
Tenerife siempre ha sufrido escasez de agua. Cuando llovía, los propietarios de las fincas se ponían a bailar de alegría. Así, al menos por un día, se libraban de la ardua tarea de regar los plátanos y los tomates. Sin embargo, todos sabían que el agua escaseaba por todas partes.
¿Cómo es posible que el Gobierno de la isla se mostrara tan insensible y creyera en las (supuestas) promesas de unos inversores que lo pintaban todo de color de rosa? „Si hay campos de golf, vendrán muchos más turistas con alto poder adquisitivo“, y cosas por el estilo: ¿es necesario que una isla volcánica cuente con un lujo tan superfluo? ¿Se ha tomado alguien la molestia de calcular cuánta agua necesita un campo de golf?
UN CONTENIDO DE: Von Marlis Zoschke