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Comienza la obra que acabará con el vertido de aguas residuales en Santa Cruz

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El concejal de Servicios Públicos indica que, en principio, la crisis del coronavirus no afectará al inicio de los trabajos de la ampliación de la depuradora de Santa Cruz

La esperada obra de ampliación de la depuradora de Buenos Aires, situada en Santa Cruz de Tenerife, con la que se pondrá fin al grave problema ambiental que lleva sufriendo el municipio desde hace años, debido a los vertidos de aguas residuales sin tratar al mar, ya ha comenzado.

El concejal de Servicios Públicos en el Ayuntamiento de la capital, el socialista José Ángel Martín, indica que, en principio, la declaración del Estado de Alarma en todo el territorio nacional para frenar la expansión del coronavirus, no afectará al inicio de estos trabajos, que empezarán a desarrollarse en el interior de la estación depuradora. El edil ha señalado que ya algunos técnicos del Ministerio para la Transición Ecológica, pues es el Estado el que financia y ejecuta esta actuación, se encuentran en el municipio chicharrero.

Por lo tanto, de momento, se comenzará con las obras que no notarán los vecinos. Para el inicio de la fase de la ampliación de la depuradora que más molestias ocasionará a los ciudadanos, que consiste en la colocación de un gran tubo de conexión desde la estación de bombeo de aguas residuales (EBAR) de Cabo Llanos, aún no se ha determinado la fecha, aunque la previsión es que esta actuación se desarrolle durante los meses de verano para afectar lo menos posible al tráfico de la ciudad.

Y es que la instalación de este tubo desde la EBAR de Cabo Llanos hasta la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Buenos Aires provocará el levantamiento de toda la vía de penetración de Santa Cruz de Tenerife por la avenida Manuel Hermoso Rojas. «Se trata de una actuación de gran envergadura que, finalmente, tendrá que atravesar la citada avenida, pues, en un principio, afectaba a las instalaciones de la Refinería de Cepsa. La tubería se colocará en el subsuelo, por lo que se tendrá que realizar una gran zanja y llevar a cabo complicados trabajos de alineación para que en el futuro no se produzcan fugas», ha comentado el edil de Servicios Públicos.

En este sentido, con respecto a esta fase de las obras y aunque «se tratará de minimizar sus efectos», el Consistorio chicharrero hace un llamamiento a la población por las molestias que pudieran ocasionar. Está previsto que los trabajos se prolonguen durante al menos 24 meses, más otros seis de prueba.

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