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Los municipios buscan soluciones para ofrecer agua de más calidad

Garachico, Buenavista, La Matanza y La Guancha esperan normalizar la situación a corto plazo; El Sauzal, Arico y La Victoria miran a 2019, y el resto no prevé cambios inmediatos.

La mayoría de los once municipios de Tenerife que aún sufren restricciones en el consumo humano de agua tienen en marcha obras o buscan soluciones a corto o medio plazo para ofrecer agua de más calidad a sus vecinos. Garachico, Buenavista y La Matanza esperan acabar pronto con sus problemas; La Guancha trabaja para tratar de recuperar la normalidad «lo antes posible», y El Sauzal, Arico y La Victoria confían en hacerlo durante 2019. La solución parece algo más lejana en los casos de Icod, San Juan de la Rambla, el Puerto de la Cruz y El Tanque.

Los gobiernos de Garachico y Buenavista aseguran que ya han terminado la tarea pendiente y que sus restricciones deberían levantarse en un plazo muy breve, ya que sostienen que todos los resultados de las analíticas del agua de sus redes cumplen la normativa.

El Sauzal adjudicó hace unos días una obra de casi 1,5 millones, cuyo plazo de ejecución acaba en agosto de 2019, para poder bombear agua desde La Baranda a la zona alta, «lo que nos permitirá rebajar los niveles de flúor», explica el alcalde, Mariano Pérez.

La Matanza espera que la obra que ejecutó el Cabildo para bombear agua del Canal del Norte permita levantar «muy pronto» las restricciones. El edil matancero Miguel Á. Pérez Pío dice que «ya el 91% del pueblo cumple los parámetros de flúor y sodio, por lo que la tarea está casi terminada y las restricciones serán pronto pasado».

El alcalde de La Victoria, Haroldo Martín (CC), señala que «el 80% del municipio dispone de agua de calidad; ahora solo falta que el Cabildo ejecute la obra para unir los depósitos de Marrero y Las Lajas, que cuesta 700.000 euros, y eso acabará con el problema en 2019».

Arico también busca soluciones a corto plazo para reparar el forjado del depósito de Porís de Abona y Las Eras.

El gobierno de Icod recalca que ha destinado «cerca de 300.000 euros en el presupuesto para el mantenimiento del suministro de agua potable en el municipio, con 100.000 euros para la compra de agua; 80.000 para reparaciones y mantenimiento, y cerca de 100.000 euros para el control de fugas y las guardias que realiza una empresa externa». Pese a esta inversión, las restricciones aún afectan a los menores de 8 años en el casco, San Marcos y San Felipe; a la población de La Florida, y al depósito de Las Hayas.

La solución tampoco parece cercana en El Tanque, San Juan de la Rambla o el Puerto de la Cruz. El alcalde tanquero, Román Martín (PSOE), reconoce que la restricción de Salud Pública vigente en San José de los Llanos para toda la población no tiene solución a la vista. Se trata de «un problema histórico» en el que el ayuntamiento se encuentra en «un callejón sin salida». Detalla que «la zona solo se puede abastecer de la galería de Vergara, con un alto contenido de flúor, y pese a invertir cada año unos 84.000 euros en su tratamiento, los niveles no se reducen lo suficiente». Algo similar ocurre en San Juan de la Rambla, que tiene núcleos de la zona alta que reciben agua con mucho flúor.

El exceso de nitratos en el agua portuense, que solo afecta a embarazadas y bebés menores de tres meses, tampoco tendrá una solución inmediata.

Salud Pública mantiene la restricción y Buenavista lo niega.

 

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