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Ángela Delgado, presidenta de Asaga: «Que no se recorten las ayudas comunitarias del Posei es vital para la supervivencia del sector agrario»

La responsable de la organización profesional agraria lamenta en esta entrevista que «aún desconozcamos los términos en que finalmente se hará la salida de Reino Unido de la UE y cómo ello va a afectar al campo canario»

«El aguacate, la papaya y la pitaya son los productos con mayores posibilidades de exportación; se han hecho algunos envíos de forma puntual, pero tenemos un amplio margen de crecimiento con estos y la papa negra»

«El programa ‘Crecer Juntos’ era una demanda del sector agrario local y ha empezado a dar sus frutos, aunque aún queda mucho por mejorar» pues «todavía disponemos de un amplio margen de crecimiento en el sector hotelero»

«Hay datos positivos en autoabastecimiento, pero los agricultores y los ganaderos de las islas todavía no los vemos reflejados en nuestro balance financiero» 

«Narvay Quintero es uno de los pocos consejeros de Agricultura que ha conseguido llevarse la admiración, el respeto y la confianza del sector por la cercanía, la seriedad y el trabajo bien hecho que ha demostrado» 

«Para aumentar el consumo de productos locales, se debe apostar por la concentración de la oferta agroalimentaria a través de las organizaciones de productores»

 

Ángela Delgado es la presidente de Asaga Canarias desde que su antecesor, Henry Sicilia, decidiera abandonar el liderazgo en esa organización profesional agraria para situarse como principal representante de la entidad platanera Asprocan. Ahora ya no está ni en una ni en la otra… pero, tras la marcha de Sicilia, la sanmiguelera Ángela Delgado ha conseguido consolidarse al frente de Asaga, una institución a la que lleva casi toda la vida vinculada, antes ocupando durante muchos años el puesto de vicepresidenta.

En esta entrevista, concebida para hacer balance del año 2018 en el campo isleño a través de las opiniones de los tres responsables de las organizaciones profesionales agrarias más representativas en Canarias (con la señalada Asaga, COAG y Palca, cuyos líderes responderán el mismo cuestionario), Ángela Delgado vuelve a incidir en la importancia extrema de concentrar la oferta y organizarse mejor para poder crecer en el mercado local; ve opciones de salir fuera con algunas frutas tropicales que se cultivan en las islas; valora la gestión de Narvay Quintero en la legislatura que ya toca a su fin, y muestra una honda preocupación por los efectos en la agricultura canaria del brexit, hacia fuera (tomate y pepino) y hacia dentro (por las semillas importadas de papas), y por los anunciados recortes presupuestarios en la nueva Política Agraria Común (PAC), de manera especial por la anunciada aminoración de fondos en el programa Posei, con casi el 4% menos anunciado en la propuesta de la Comisión Europea para el septenio 2021-27.

Quizá esta primera pregunta no conduzca al mayor de los optimismos, pero conviene plantearla para saber dónde estamos… ¿Qué es lo que a usted más le preocupa, solo una cosa, de lo que aún queda por resolver en relación con el sector agrario y dentro de los escenarios canario, nacional y comunitario?

Aunque quedan muchos temas sin resolver, el asunto que ahora mismo nos suscita más inquietud es el brexit. A solo tres escasos meses de que comience el proceso de desacoplamiento del Reino Unido de la Unión Europea (UE), desconocemos los términos en los que finalmente se hará esa salida y cómo va a afectar al sector agrario, en concreto a los sectores de exportación del tomate y del pepino, así como a la importación de semillas de papa.

Otra situación temible es el anuncio que ha hecho la UE de rebajar el presupuesto de las ayudas del Posei comunitario en casi el 4% [para el próximo periodo presupuestario, 2021-27]. Esta medida, de llevarse a cabo, sería nefasta para la agricultura y la ganadería de Canarias porque limitaría nuestras posibilidades de crecimiento como actividad, mermaría la rentabilidad de nuestros productores y frenaría el aumento del autoabastecimiento, así como buena parte de los proyectos que ahora mismo se están sosteniendo e impulsando con ese tipo de ayudas comunitarias. Se contribuiría al despoblamiento de las zonas rurales y se alejaría la incorporación de mano de obra joven, con el efecto dañino que tendría a medio y largo plazo para la continuidad y la supervivencia de estas actividades.

Y ahora una segunda parte de la que entiendo es la misma cuestión: ¿cuál debe ser el camino o la estrategia general a seguir para poder concluir con la afirmación de «objetivo conseguido»?

Es muy importante que Bruselas entienda cuáles son nuestras singularidades como territorio y así se lo hicimos saber el pasado mes de noviembre en la XIII Conferencia de Presidentes de Regiones Ultraperiféricas (RUP), celebrada en Las Palmas de Gran Canaria. Esa cita la aprovechamos, tanto el Gobierno de Canarias como todas las organizaciones profesionales agrarias y, en definitiva, el sector agrario local en peso, para firmar un documento de rechazo frente a aquellos recortes que se ha enviado a Bruselas. Es el segundo que hemos firmado.

Con ello, nuestra intención es convencer a la UE de que nuestras actividades agrícola y ganadera se desarrollan en islas, territorios fragmentados, y nuestras explotaciones son de reducido tamaño. Estos factores, unidos a nuestra orografía y a la escasez de recursos tan imprescindibles para poder producir como el agua, son condicionantes innatos que repercutirán siempre en nuestra agricultura y ganadería.

De ahí que sea vital que reforcemos el diálogo para poder seguir contando con un presupuesto del Posei igual o mejor al que tenemos en la actualidad, ya que cualquier cambio a la baja repercutiría negativamente en el desarrollo rural, en la modernización de nuestras explotaciones, en nuestra economía, en nuestro paisaje y medio ambiente y en nuestra capacidad de autoabastecernos para mantener la soberanía alimentaria que tanto defiende la UE. No hacerlo sería ir contra sus propios principios. No nos olvidemos de que los agricultores y los ganaderos son abastecedores de alimentos, pero también gestores de un campo del que todos nos beneficiamos.

 

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Autor: Román Delgado