Foto| Isidoro Sánchez

Aguamansa, cuna del Agua

Artículo de D. Isidoro Sánchez García.

Nunca había repetido como pregonero de Fiestas pero el 1 de agosto de 2016 subí de nuevo al escenario de la plaza de la Iglesia de Aguamansa para pregonar las fiestas del barrio, que celebran anualmente, en honor de San José Obrero y Santa Teresa, los vecinos de la zona. Era lunes y asistió mucha gente incluido el alcalde de la Villa, Francisco Linares, acompañado de dos ediles, Juan Dóniz y Alexis Pacheco. Este último fue el responsable de mi presencia en el escenario popular de una de las cabezadas agrícolas más importantes del municipio de La Orotava. Tampoco faltó el cura Carmelo Vital, ni el colectivo de hombres y mujeres, de jóvenes y mayores, por cuanto la comisión de fiestas y la asociación de vecinos querían homenajear a los personajes que han dado su vida por el AGUA. Fueron veintiuno los mineros del agua que recibieron el reconocimiento social por su trabajo, pasado y actual. En las galerías del valle de Taoro y de algunos municipios limítrofes, del norte y del sur. Se les notaba el esfuerzo realizado, a veces con el pico y la pala y otras con los compresores, empujando las vagonetas o disparando barrenos. Se les notaba que el trabajo en las minas del agua, en las galerías principalmente, era duro. Las esposas, los hijos y los nietos de aquellos trabajadores sabían lo que habían pasado en la familia. La invalidez y la jubilación anticipada se habían escrito con sangre, en la línea que siempre le llamó la atención a Rafael Larios, ingeniero de minas. —> Continúa en este enlace.

 




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