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Agua, gofio y sal en la Presa de Chira – Isla de Gran Canaria – Islas Canarias

iagua… eso del aplatanamiento de los canarios es una leyenda inventada por quienes no nos conocen, aunque nosotros, modestamente, la explotamos.[Joaquín Amigó, 1953]

Dos años de trabajo en la Presa de Chira [1950 – 1952] 

Con veinte años, Antoñito y Pepe, éste último con dieciocho años, se fueron a trabajar a las obras de la Presa de Chira. Llegaron al inicio de los trabajos en la cerrada y abandonaron su construcción dos años después, en 1952, cuando la presa estaba a 10 metros de altura.

La cerrazón obstensible del cauce de Chira a principios de la década de 1950[Foto cedida por la familia de Simón Benítez Padilla]

Durante esos dos años, un camión los recogía los lunes a las seis de la mañana en el barrio de Lanzarote, en Valleseco, y a las ocho de la mañana ya estaban en las casitas de Cercados de Araña. Iban cargados con toda la comida de la semana, gofio, sal, plátanos, queso, cebollas, higos pasados, leche en polvo, ajos, aceite, papas, fideos, manzanas y pan.

Para llegar al muro de Chira hay que descender por su camino de servicio hasta llegar al núcleo de población de Cercados de Araña. Todavía se mantienen las características primitivas de dicho camino, con sus apartaderos y estrechez de la vía [Localización de la presa aguas abajo de los cercados]

Cada lunes los dos hermanos se ponían a trabajar nada más llegar, hasta la una de la tarde, donde paraban a comer y descansar. A las dos y media de la tarde volvían a trabajar hasta las cinco y media. En el resto de los días los trabajos empezaban a las siete y media de la mañana.

Los sábados trabajaban hasta la una de la tarde, para después bajar en camión hasta el barrio de Lanzarote (Valleseco). Tanto los sábados como los domingos los dos hermanos trabajan en las tareas agrícolas u obras de la zona. No había descanso.

En el Barranco de Chira, ambos hermanos dormían en una cuevita, como otros muchos obreros. No todos los trabajadores dormían en las cuarterías o almacenes que se construían junto a las obras.

Antoñito y Pepe se levantaban a las seis de la mañana para desayunar. La primera comida del día consistía en leche con gofio y a viaje. Calentaban el agua, ponían la leche en polvo, le añadían el gofio y para abajo. A las siete y media comenzaban los trabajos en la cerrada, acarreando piedras en carretillas, a mano o en parihuelas, o llevando las mezclas hasta el muro. Cada dos horas de trabajo echaban un poco de gofio preparado en un
cacharro con un poco de agua y sal
.

A la una de la tarde paraban para comer y descansar. Poníamos un poco de aceite en el cacharro para hacer un refrito de cebollas y ajos, y luego echábamos el agua, las papas y los fideos. Sólo había agua para beber, ni vino ni ron.

El potaje se echaba en un cacharro y se mezclaba con gofio. Lo comían acompañado de queso, plátano o manzana. La comida de todos los días se hacía para que sobrara para la cena. No había otra cosa.

… eso del aplatanamiento de los canarios es una leyenda inventada por quienes no nos conocen … 

A la memoria de don Antonio Yánez Herrera, Antoñito.

Información: la PRESA DE CHIRA será el depósito superior del Proyecto Central Hidroeléctrica que REE ejecutará en los próximos años en la isla de Gran Canaria, salvo vicisitudes ostensibles del terreno, del agua, de la política canaria, de las ocurrencias de los arqueólogos, etc.

Fuente: http://www.iagua.es/